El legado de Sanofi Pasteur

Cuatro nombres, un destino

Los orígenes de Sanofi Pasteur se remontan a más de un siglo y están estrechamente vinculados con los trabajos de Louis Pasteur, de la familia Mérieux, de John Fitzgerald y de Richard Slee. A pesar de que cada uno siguió su propio camino, todos compartían un mismo objetivo – proteger a la humanidad contra las enfermedades infecciosas.

Sanofi Pasteur es una compañía mundial basada en la innovación, el rigor científico y las sinergias internacionales. Estamos orgullosos de nuestro valioso legado y continuamos inspirándonos en los pioneros que crearon nuestra empresa.


Louis Pasteur: científico y visionario 
Los trabajos de Louis Pasteur revolucionaron la medicina moderna y sentaron las bases para la práctica de la microbiología. Todos sus aportes se originan en  su “ teoría de los gérmenes ”, es decir el descubrimiento de que los microorganismos son la causa de las enfermedades infecciosas. Ahondando en esa teoría, Pasteur constató que la inyección de una forma atenuada de microorganismo podía conferir protección contra las enfermedades que dicho microorganismo causaba. Este descubrimiento condujo al desarrollo de diversas vacunas, como por ejemplo la vacuna antirrábica, administrada a un hombre por primera vez en 1885. El trabajo de Pasteur también contribuyó a modificar las prácticas de higiene relativas a la protección contra infecciones hospitalarias y las prácticas vinculadas a la seguridad de los alimentos.
Pasteur dedicó los últimos años de su vida a la fundación del Instituto Pasteur , organización sin fines de lucro que continúa, en la actualidad, sus trabajos para prevenir las enfermedades infecciosas. A lo largo del tiempo, Sanofi Pasteur ha mantenido relaciones privilegiadas con el Instituto Pasteur.


La familia Mérieux, tres generaciones de innovadores 
Marcel Mérieux, su hijo Charles y, luego, su nieto Alain consagraron sus vidas a proteger a la población mundial contra las enfermedades infecciosas. La contribución más importante del Instituto Mérieux fue el desarrollo de la producción de vacunas a escala industrial . De este modo, se logró una vacunación más extensa, en plazos más cortos. En 1974, el Instituto Mérieux implementó nuevas técnicas de producción que permitieron a Brasil detener una epidemia de meningitis por meningococos tipo A y C. En esa ocasión, se vacunaron 90 millones de personas en 9 meses.


John Fitzgerald, pionero en la historia de la salud pública canadiense 
John Fitzgerald tenía un ideal: producir medicamentos a precios accesibles para todos . En 1914, fundó los laboratorios Connaught , que se hicieron rápidamente conocidos por la producción de vacunas y sueros contra la difteria, la viruela, el tétanos y la meningitis. Los laboratorios también contribuyeron ampliamente en la lucha contra la poliomielitis. Luego de desarrollar la primera vacuna inyectable contra la poliomielitis , el Dr. Jonas Salk recurrió a las técnicas desarrolladas por los investigadores de Connaught para producir su vacuna a gran escala, logrando, así, poner fin a la epidemia de esta enfermedad que azotaba América del Norte en los años 50.


Richard Slee, precursor en la producción de vacunas 
En 1897, Richard Slee creó los laboratorios biológicos Pocono en Swiftwater, Pensilvania (EE. UU.), para producir vacunas contra la viruela con una técnica muy innovadora para la época. Un siglo más tarde, su legado permanece intacto. La viruela fue declarada oficialmente erradicada del mundo en 1980. Hoy en día, el sitio norteamericano de Sanofi Pasteur se encuentra en el mismo lugar en el que se hallaba el primer laboratorio del Dr. Richard Slee.